¿El romanticismo del fracaso literario?

Escrito por Fernando el Julio 9, 2009 – 7:11 pm -

En la última feria del libro importante, la de Madrid, un periodista de El País reunió a una serie de worst sellers y a sus editores, la otra cara de la moneda de este negocio, para recoger sus impresiones. Aquí está el artículo completo, del que entresacamos un compendio de lo que ocurre con la literatura no aceptada por la industria papelera las editoriales consolidadas.

 

«Representantes de los sellos Escalera, Salto de Página, Baile del Sol y Errata Naturae se reunieron ayer en la feria del libro para reivindicar su condición de perdedores. Al menos, en ventas. Se dicen worst sellers y, con cierta ironía, se enorgullecen de serlo. Qué remedio».

 

«Los libros pueden durar los días que vive una mosca. Nacen, se imprimen, se colocan en la librería y al cabo de una semana reciben la extremaunción. Así que se les confina al infierno del último estante. Siete días de existencia.

 

«Sacrificamos el aspecto económico por sentirnos orgullosos de lo que publicamos. No ofrecemos tanto libro-espectáculo».

 

«Desde la periferia es más difícil mostrar tu catálogo y asistir a encuentros. Madrid y Barcelona pueden ser miopes».

 

«Les da rabia que no puedan acceder a los suplementos culturales porque las editoriales multinacionales se los meriendan».

 

En mi opinión, lo de ir de perdedor está muy bien y luce mucho, pero para personaje de novela. Negra, preferentemente. El romanticismo del fracaso queda bien en una buena película y en los nombres por todos conocidos de la historia de la literatura. No para escritor de comienzos del siglo XXI. Ser un worst seller no es motivo de vergüenza, ni mucho menos, pero tampoco para enorgullecerse. Me parece que es una forma más de bailarle el agua al actual sistema de mercado editorial, de colaborar con la dictadura del best seller: a unos pocos les toca forrarse y a otros muchos nos toca perder y vender menos de 100 ó 200 ejemplares (según sus propios datos)… ¡Qué le vamos a hacer!

 

Si sabemos que el sistema funciona así, ¿por qué no intentar cambiarlo? La falla tectónica sobre la que se levanta el mundo editorial está a punto de moverse y remover o incluso hundir muchos cimientos. Es un buen momento para probar otras vías, experimentar con nuevos formatos, buscar con las herramientas que ofrece la ley a compañeros de camino y, por supuesto, a los lectores de cada cual.

 

Algunos de estos colegas me recuerdan a cierto tipo de mujeres que todavía creen en príncipes azules que aparecerán un buen día para hacer de su vida un cuento de hadas. Príncipes que vendrán en forma de concurso internacional ganado inopinadamente, de editor que le descubre en un momento de inspiración, o de ese famoso boca-oreja que dicen funcionó con algunas novelas que consagraron a sus autores de tal forma.

 

Todo lo que no sea esfuerzo ímprobo e improductivo a corto y medio plazo, tragar quina por arrobas, escribir a costa de perder sueño u ocio, considerar a cada nuevo lector como una conquista, será hundirse más y más en el barro de las falacias de la industria editorial.

 

Y a todo ello se debe la forma de publicación de 3G y la existencia de este blog. Intentar que siga manteniendo las constantes vitales mínimas y no haya tenido el mismo tiempo de vida que una mosca, es una forma modesta y tenaz de rebelarse contra lo establecido. No de llegar a vender un millón de ejemplares, sino de hacer saber al mundo que tu libro existe y de encontrarte con el público dispuesto a leerte con placer. Aspirar a más es opositar a la depresión y al verdadero fracaso.


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Publicado por El libro, General |


6 Respuestas en “¿El romanticismo del fracaso literario?”

  1. Por M@k, el Buscaimposibles - Jul 9, 2009 | Responder

    ¿Sabes que 3G fue mi primera e-novela leída íntegramente en la pantalla? Ayudó mucho a ello la pieza musical. Una de las razones de que lo de los ebooks no me convenza es que intuyo que no le van a poner tanto cariño como tú a los “productos finales”, seguramente unos tristes PDFs “capados”…

    El artículo, bien :P

  2. Por marichuy - Jul 9, 2009 | Responder

    Fernando

    No podría estar más de acuerdo contigo. Es la dictadura del betseller. Quién puede competir con algo como “El Código Da Vinci? Pues nadie, pero eso no significa resignarse, como bien dices.

    Decía un cineasta mexicano, que él hacía una buena película, la cual a lo mucho veíamos unos cuantos despistados y que luego para poder sobrevivir, tenía que hacer otra “comestible”, una más taquillera (sin que necesariamente fuera un bodrio), para así poder equilibrar un poco su economía. Quizá las editoriales tendrían que buscar un equilibrio de este tipo, pero no a costas de los escritores que son buenos, pero que nadie promociona porque no producen Betsellers.

    Un abrazo

    PS Oye fíjate que tengo un problema virtual (un trol que usa mi mismo nombre y avatar de Amélie) para hacer comentarios soeces en mi blog y en los blogs de mis amigos. Es un asunto bastante bizarro y me gustaría informarte los detalles, porque no vaya a ser la de malas que el infeliz ese, vaya a tu blog a fastidiare a mi nombre. Pero preferiría no hacerlo por este medio (aquí debe aparecer mi e-mail o si no en mi perfil) ¿podrías mandarme un correo (si puedes y quieres claro), para que yo te comente el detalle? Gracias

  3. Por Fernando - Jul 11, 2009 | Responder

    Mak
    Es que no me fallas una, tío.
    Pero en lo de los productos finales, creo que con los ebooks pasará lo mismo que con los de papel. Dependerá del esfuerzo y el cariño que ponga cada autor. Lo importante son los contenidos, no el continente.
    Yo soy de los del punto medio en esta opinión, ya sabes: pero me crié en el siglo pasado entre papel y tapas, eso marca; y se trata de una tecnología tan difícil de superar que seguirá perviviendo durante mucho tiempo. Pero me parece apasionante lo que está por venir en cuanto a posibilidades de difusión, visibilidad y contacto con la realidad.
    Un abrazo, master.

  4. Por Fernando - Jul 11, 2009 | Responder

    Marichuy
    No producen bestsellers porque tampoco hay nadie con opinión cualificada más allá de la cuenta de beneficios. Hay muchos libros de los que se pierden en la noche de los tiempos que perfectamente podrían ser bestsellers, pero a nadie le ha interesado.
    Con 3G pasó una cosa curiosa: antes de enviarla a editoriales pedí opiniones a gente solvente del mundo del libro, y los que tenían una vertiente más comercial se mostraron más favorables en su opinión que los de inclinación más literaria. Sin embargo, ninguna editorial con cierta entidad quiso publicarla.
    Muchísimas gracias por tu visita.
    Te mando un correo a tu dirección.
    Un abrazo.

  5. Por Noe - Jul 12, 2009 | Responder

    A mí me parece muy elegante y de muy buen tono ser worst seller. Vistos los tops de las listas, estar allí se me antoja una horterada y una maldición.

  6. Por Fernando - Jul 13, 2009 | Responder

    Noe
    Quizá tengas razón. O, mejor dicho, la tienes.
    Pero tal y como está el patio, son los que llegan a las manos de los lectores. Por eso me parece necesario buscar alternativas, y no quedarse con la elegancia de lo minoritario. Salvo cuando lo sea por fuerza, claro.

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