Feedbacks (IV). Somanta.

Escrito por Fernando el Junio 16, 2008 – 10:30 am -

No todo van a ser parabienes, palmaditas en el hombro y “muy bueno lo tuyo, oyes“.

Cuando arrojamos el manuscrito, sin mención de su autor, al territorio de la cualificación lectora, uno de los lectores, que además es escritor de gran destreza e impresionante curriculum, en el que destaca un Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, no tuvo piedad ni misericordia, y se despachó a gusto. Vean:

 

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Cada vez que tengo que dar mi opinión sobre algún texto que me envía un amigo, me siento como Guillermo Tell disparando a la manzana y me tiembla el pulso. Suelo ser sincero y muy claro, así que allá vamos.
El texto que me envías, y desconociendo totalmente al autor o autora (me inclino por la autoría femenina, pero puede estar bien logrado el tono y engañarme), y si tú no me dijeses que se trata de un/una autor/a con obra y publicada, yo lo interpretaría como de una persona joven y con cierta inmadurez narrativa, eso sí, metida dentro de una auténtica vocación de narrar. Se nota la voluntad de contar pero se ve una escasez de instrumentos literarios para hacerlo. No soy Rilke ni mucho menos, ni me siento dando consejos a “un joven poeta”, pero aquí todavía no veo los mimbres de una construcción literaria, al mismo tiempo no dudo que llegarán con la adquisición de experiencia literaria, pero, ojo, que ésta se construye más con la lectura atenta que con la escritura y, lo mejor de todo, la simultaneidad de ambas. Cuando hablo de experiencia no me refiero a algo directamente relacionado con la edad sino con la forma de leer.
No es suficiente con tener una historia que se quiere contar (y la idea de contar la vida de tres hermanas desde los tres puntos de vista, sin ser totalmente original, es un muy buen camino a emprender). Es cierto que la literatura nace y se hace con eso, con historias, pero se sustancia, se hace verdadera literatura en el lenguaje (que es una forma de experiencia). Yo veo en este texto ese deseo de contar (el mejor motor de arranque, porque cualquier cosa se puede aprender menos los deseos), ahora hay que buscar la forma de hacerlo. Así que vayamos por partes, como nos dejó dicho Jack el Destripador.
En primer lugar los dos primeros “Gymnopedia” basan su funcionamiento en la ocultación y posterior desvelamiento de un dato que el narrador (autor) conoce pero se lo escamotea al lector hasta que le da la gana de contárselo: adopción de Smirna y cojera de Celina. En el tercero no llega a haber desvelamiento, sólo hay la ocultación.
Este texto que me das a leer puede llenarse de un contenido de interés para el lector, pero lo habrá de hacer por caminos narrativos, no por artificios de ocultamiento.
En Enma, hay que tener en cuenta que la forma de diario tiene unos convencionalismos, que son los que estructuran el texto como diarístico, que aquí no se respetan (y no me refiero a que lleven o no fecha). Esto hace que no funcione el pacto y el lector no se crea que lo que tiene delante es un diario. Me refiero a los tramos descriptivos o a los informativos: tardes libres, el nuevo trabajo, la asistenta… etc., son cosas que no tienen objeto en un diario salvo que se cuenten al final del día en que sucedieron. Todo esto cobraría sentido si, por ejemplo, al tratarse de una adopción, escribiese dirigiéndose a la niña, porque le estaría contando cosas que explicarían su situación y su actitud.
En Celina no consigo comprender el objeto de adoptar la forma de diálogo teatral, es un metatexto que empobrece la narración, no logro ver por dónde puede dar ganancia narrativa esta cuestión formal.
El interés narrativo que puede tener la conversación entre las tres hermanas se le escamotea al lector (al cual se le puede y debe pedir que complete la obra con su lectura atenta e inteligente, pero nunca que supla al autor) al privarlo de toda la gestualidad y toda la dinámica de este desayuno. Es muy probable que la mejor información sobre las relaciones de Celina con Enma y Julia se lea en eso de lo que tanto se habla ahora, que es el lenguaje del cuerpo. Los rostros, los movimientos, las inflexiones de la voz, las miradas y, muy especialmente el tono narrativo es una información imprescindible. ¿Quién lee mejor a Shakespeare, aquél que lo ha visto representado y ahora recuerda la aportación de los actores al texto o aquél que nunca ha puesto los pies en un teatro?
Julia confieso que me cuesta entenderlo en el contexto. Comprendo que se quiere narrar en tercera persona para establecer un punto de vista distinto de los otros dos. El diálogo es algo contradictorio en sí mismo, por un lado tiene miedo a la relación y por otro le reprocha no ser más audaz… Hablan de una relación que “va dando tumbos” pero no vemos la relación por ningún lado…
No tiene objeto resaltar determinadas palabras con cursiva, debe hacerse con los instrumentos de la narración y mucho menos haciendo un uso ambiguo de este tipo de metatextos: en un caso indican énfasis y en otro (nanny) extranjerismo. Y ya no digamos cuando se duplican como ocurre en la gente, para a continuación escribir “recalcando con desdén”. Esto hace innecesaria la cursiva pensada para dar sensación de desdén en el tono del hablante. No escribo todo esto por comportarme como un pegiguero, sino para hacer reflexionar al autor o autora sobre esa inmadurez de la que hablo.
Para acabar quiero hacer un último comentario más general. Es una buena idea de la que podría salir una interesante novela de personajes, pero la persona que escribió este texto, que parece tener conocimientos teóricos de psicología, debería saber que los personajes o son personas o no funcionan, y las personas son complejas, no son suficientes unos pocos rasgos para definirlas, el lector debe captar otros no explícitos que se le van revelando por todas las esquinas del texto y del tono empleado en la narración.
Me preguntabas si, a la vista de esto, desearía leer la obra que se construyese a partir de aquí y, siéndote sincero, te diría que me costaría reconocer tal deseo dentro de mí. En cambio si el autor o autora me la hubiese contado ante unos pintxos o un café, le diría entusiasmado que la escribiese, porque seguramente valdría la pena dedicarle un año o más de una vida a esa historia… De momento creo que le ha dedicado muy poco tiempo.
No está en mi intención el desanimar al autor/a del texto, antes bien todo lo contrario. También sé que es mucho más fácil opinar sobre un texto que crearlo. Yo, como todos, veo mejor los defectos de los textos ajenos que los de los míos, pero así es este oficio. No tengas duda alguna de que he pasado un mal rato escribiendo esto, pero si algún día podremos decir que somos dos buenos amigos, el no decirte todo lo que pienso sería un mal comienzo, más bien lo haría imposible.
En una ocasión un amigo me envió una novela acabada para que le diese mi opinión. Nos reunimos y estuvimos tres o cuatro horas hablando de la obra. Se fue aparentemente agradecido de mis comentarios. Dos días después encontré a su mujer en la librería a la que hago tertulia con unos amigos y amigas cada sábado desde hace más de veinticinco años, y me dijo que “le había sentado como una patada en el culo y que se pasó la noche soltando improperios contra mí”. Espero que tú no me tomes a mal mi sinceridad.

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De momento no somos amigos, porque no se ha presentado la ocasión, pero todo se andará.


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Publicado por Opinión de lectoras (y algún lector) |


6 Respuestas en “Feedbacks (IV). Somanta.”

  1. Por Noe - Jun 16, 2008 | Responder

    Tampoco me parece tanta somanta. Y yo me tomaría como un halago el haberle hecho creer que lo había escrito una mujer. ¡Prueba conseguida!

  2. Por Susana Silva - Jun 17, 2008 | Responder

    Pues así nos lanzamos al ruedo los valientes, escribimos con un propósito que se alimenta de la sensibilidad que aflora en nuestra alma, pero eso Fernando, no está sujeto a crítica alguna. ¡Que tus sueños se cumplan!

    saludos desde México

  3. Por Noe - Jun 17, 2008 | Responder

    Oye, Fer, que te vi ayer en Canal Euskadi. Bueno, entero no, sólo llegué por casualidad al final. Me pareció que estuvo bien. Otra vez avisa que vas a salir, pa verte, ¡condenao!

  4. Por Fernando - Jun 19, 2008 | Responder

    Noe
    Sí que es un halago, sobre todo por el planteamiento a ciegas que les hicimos. Pero es que todo lo demás… da un poco de grima, ¿no?
    Con lo de Canal Euskadi, a los que empecé a dar la noticia me decían que no lo reciben en sus televisores, así que opté por otra vía. Ten fé.

  5. Por Fernando - Jun 19, 2008 | Responder

    Susana
    Valientes o inconscientes, que no sé si será lo mismo. Porque cuando se para uno a pensar en todo esto, a veces entran dudas.
    Creo que se cumplirán al mismo tiempo que los tuyos. Al tiempo.
    Un abrazo desde la otra orilla.

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  2. Jun 19, 2008: Tres Gymnopedias » » Otro comentario de lector

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