Ser subrayado

Escrito por Fernando el Mayo 29, 2010 – 11:07 am -

No me resisto a dejar constancia en este blog de la última valoración recibida, por una peculiaridad: el subrayado.

He re-leido muchos libros y, al hacerlo, en algunos capítulos los ojeo hasta detenerme en algunos párrafos que me gustaron (tengo la costumbre de marcar los textos) en la primera lectura.
Algunos me hacen suspirar cuando llego a la frase clave. Tu libro tiene muchos párrafos que he subrayado y que estoy segura re-leeré.

Mafalda, cuidadora excepcional de una encantadora casa encantada, ha tenido la gentileza de expresar esta su opinión a través de un comentario en Territorio Enemigo.
Yo también tengo la costumbre de subrayar, con lápiz, párrafos o frases que me llaman la atención o me gustan especialmente de los libros que leo, anotando incluso las páginas en que se encuentran tales subrayados. Desde que empezó mi pasión lectora, allá por el Bachillerato. Y tengo asociada esa costumbre a ensayos, a libros clásicos o a excepcionales novelas.

Por eso descoloca el hecho de que sea uno mismo al que otra lectora le subraye. Eso no me convierte en un Cervantes, ni en un Gabo, por supuesto. Ni en nada parecido siquiera.

Pero uno acaba el día más feliz de como lo empezó. Y eso es mucho.


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Publicado por Opinión de lectoras (y algún lector) |


4 Respuestas en “Ser subrayado”

  1. Por Mita - May 31, 2010 | Responder

    ajjaja, Fer.Sí, es mucho! Enhorabuena a Mafalda por su buen gusto.
    Si te hace feliz, te mando Kismet megasubruyao,:))
    Kuss

  2. Por Fernando - May 31, 2010 | Responder

    Lo que tú quieras, querida Mita. Kismet, Las lágrimas… y lo que venga :D
    Un beso.

  3. Por Kate Bartrum - Ago 8, 2010 | Responder

    Yo no tengo costumbre de subrayar libros. En casa se consideraba un sacrilegio alterar mínimamente un ejemplar; hasta tal punto que cuando acompaño a mis hermanas a la Casa del Libro compruebo con regocijo cómo siguen manoseando varios hasta localizar aquel que se encuentra en mejor estado.
    Si tuviera un kindle sería feliz. O eso, a manejar un lápiz electrónico con el que almacenar textos como quien empuña un Stabilo Boss. De momento, me contento con tomar notas en un smartphone camino del trabajo, no sin olvidar rezar al Altísimo para que el diminuto teclado qwerty aguante tan peculiar desgaste. Reconozco que es algo mucho más impersonal, pero…

  4. Por Fernando - Ago 10, 2010 | Responder

    Yo también lo consideraba en un principio, porque me enseñaron también a respetar los libros con reverencia. Pero después, con las relecturas y los análisis, sigo respetando los libros (e incluso hago lo mismo que tus hermanas) pero los hago míos subrayando lo que me llama la atención, tomando notas o referencias al principio o al final y, por supuesto, firmándolos y añadiendo la el mes y año en que los he terminado de leer. Eso sí, siempre con un stabilo, nunca con tinta.
    Porque también escribo con stabilo, nunca con bolígrafo o pluma, ni directamente en el teclado; aunque me encantan las nuevas tecnologías, las notas las tomo en libreta y a lápiz.
    Muchas gracias por pasarte por aquí, es un placer.

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