Porqués, cómos y quiénes

Escrito por Fernando el Abril 15, 2008 – 12:42 pm -

«Sentimos declinar la publicación de su obra. Los originales no solicitados no se devuelven. Atentamente.»

«Acabamos de recibir su mail con el documento adjunto. Lo pasamos a valoración editorial y en el menor tiempo posible le daremos una respuesta. Gracias por su confianza y reciba un cordial saludo.» (recibido el 4 de septiembre de 2007; hasta hoy)

«Decirte que me leí el manuscrito, que no lo hemos podido enviar para hacer una valoración, así que te doy mi humilde opinión. (…) Personalmente me ha gustado, aunque no puedo decirte nada de las posibilidades de publicación, porque no sólo depende de mi que el texto vea la luz. Además tengo que comentarlo con el editor y decidir la posible publicación.»

«Estimado José Fernando: Sólo unas pocas líneas para comunicarte que por prioridades editoriales a la hora de decantarnos por otros textos más acordes con nuestra línea literaria NO publicaremos el libro. Agradeciendo tu atención, recibe un cordial saludo. Te deseo un buen año 2007.» (las mayúsculas en el original)

«Lamento comunicarle que la hemos rechazado, por una estricta cuestión de catálogo. Como sabrá, sólo vamos a publicar cinco novelas al año, y su selección es más que rigurosa. Lo cual nos obliga a dejar por el camino proyectos que podrían ser interesantes, pero que desdibujarían la idea del fondo que queremos constituir. Le agradecemos mucho que haya pensado en nuestra pequeña editorial para su novela, y le deseamos toda la suerte del mundo con ella. Ojalá la veamos pronto en las librerías.»

Esta es sólo una pequeña muestra de las respuestas recibidas por parte de editoriales a las que se presentó esta novela para su valoración y, en su caso, publicación. Un éxito rotundo, como se puede ver. Pero la decisión y la constancia no han de seguir necesariamente un único camino ni adoptar por fuerza una sóla forma. Si queríamos poner a disposición del mundo el mundo de las Tres Gymnopedias, teníamos que buscar otra forma de llegar.

Así que decidimos cambiar en el prototipo la pieza editores por la de catalizadores. Txetxu, uno de éstos, lo explica muy bien. Catalizadores con forma humana, empezando por el propio Txetxu Barandiarán con su savoir faire bibliópata; continuando con Chema García  y Publidisa en su muy profesional manera de ofrecer sus servicios editoriales; y siguiendo con Lorena y el equipo de Nireblog, que han puesto una alfombra mullida para poder escribir aquí y ahora estas líneas. No hay palabras suficientes para expresar el agradecimiento de un francotirador cuando le dan semejante apoyo para mantener el tipo.

Por cierto, acabo de mencionar siguiendo, que no acabando, porque esto no ha hecho más que empezar. Quién sabe qué otros catalizadores podrán sumarse a la travesía…  Y por esto mismo estoy utilizando el plural, que no es una extravagancia mayestática, sino un sentimiento de compartir la aventura y construir el camino en la mejor de las compañías.

Pero un motor no se compone sólo de catalizadores, como es obvio. Ha habido otras piezas, importantes y variadas, que han contribuido a ponernos en marcha. Y como no son pocas, de ellas iremos hablando en este blog a su debido tiempo. No faltará ninguna.

 


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